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jueves, 22 de noviembre de 2012

EL ABORTO DESDE EL PUNTO DE VISTA RELIGIOSO

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Desde la antigüedad o desde el principio de la creación de Dios, se ha considerado la vida como algo sagrado, según lo que muestra el libro bíblico de Exodo. Dios estipuló leyes entre las cuales estaba la de "No debes asesinar" la cual incluyó la vida de un feto (Exodo 20:13, 21:22, 23)
¿Es justificable un aborto si un médico opina que el permitir que el embarazo continúe hasta el pleno desarrollo de la criatura, perjudicaría la salud de la madre? A veces las opiniones médicas están equivocadas.
¿Sería correcto matar a otro ser humano porque este pudiera perjudicar a su semejante? Si al tiempo del parto hay que escoger entre la vida de la madre y la de la criatura, a las personas implicadas les toca escoger. No obstante, en muchos países, los adelantos en los procedimientos médicos han resultado en que esta situación sea muy rara.
Existen en el mundo diversas culturas, filosofías y religiones con distintas posturas con respecto al momento exacto en que el embrión se convierte en un "ser humano con alma". Hay tradiciones que creen en la hominización tardía, otros creen que la vida no comienza sino cuando el feto es "viable". Muchas religiones no se oponen al aborto sino que creen que el aborto se permite bajo ciertas condiciones, mientras otras lo dejan a discreción del individuo de acuerdo a lo que dicte su conciencia. En la tradición judía, por ejemplo, antes del nacimiento el feto no es considerado como ser humano y la ley judía no le otorga personalidad jurídica propia, pudiéndose recurrir al aborto en aquellos casos en que peligra la vida de la madre. Los Metodistas Unidos por otra parte, tampoco hablan de persona humana antes del nacimiento.
El trato que se le ha dado al aborto no sólo difiere entre las distintas comunidades religiosas sino que ha suscitado numerosas controversias en el interior de las mismas. Dichas controversias han cambiado a lo largo de la historia y continúan siendo objeto de un constante debate en el cual no hay unanimidad de opiniones.
En el caso de la jurisprudencia islámica por ejemplo, existen desacuerdos en cuanto al momento exacto de la instalación del alma en el cuerpo y el desarrollo del feto (un grupo permite el aborto hasta los 120 días, otros lo prohíben en etapas más tempranas) 5.
Dentro del judaísmo, si bien se exige el aborto cuando peligra la vida de la madre, existe una gran divergencia entre los distintos movimientos en cuanto a permitir el aborto por razones no terapéuticas.
En la Iglesia católica romana, la posición que establece que la vida humana existe desde el momento de la concepción no siempre ha sido la misma. Antes de 1869 la mayoría de los teólogos enseñaban que el feto se convertía en un ser humano con alma humana a partir de los 40 días (a veces más tarde) después de la concepción. La postura de la jerarquía eclesial de condena absoluta al aborto ha sido cuestionada por teólogos católicos que creen que el aborto es permisible en las primeras etapas de gestación.
La postura de la Iglesia católica con respecto al aborto inducido
Hasta Pío IX, los pontífices se preocuparon primordialmente de problemas de penitencia en relación al aborto, es decir, catalogaban y definían la magnitud de varios pecados, entre los cuales el aborto no era de los más graves. Desde la publicación de la Apostólica Sedis de Pío IX en 1869, la práctica del aborto bajo cualquier circunstancia se convirtió en un pecado grave castigado con la excomunión.
El probabilismo, doctrina que se desarrolló en el s. XIX, proporciona la base teológica a las diversas posiciones que han surgido dentro de la Iglesia católica. La Iglesia aceptó el punto de vista de los teólogos en cuanto a que una dudosa obligación moral no podía ser impuesta como certeza (Ubi dubidum, ibi libertas, "donde hay duda, hay libertad"), sino que en última instancia la decisión moral depende de la conciencia propia. Por lo tanto, la persona misma, a través de su conciencia o de un convencimiento proporcionado por expertos, tiene el derecho de disentir de las enseñanzas de la Iglesia si se alcanza una "probabilidad firme" 11. La teoría del probabilismo, que continúa siendo parte de los principios de la Iglesia, permite un disenso privado y apoya la conciencia individual.
La ausencia de un debate teológico adecuado muestra una posición inflexible por parte de la Iglesia y trae como consecuencia que la mayoría de los católicos tengan la errada creencia de que la posición con respecto al aborto es infalible. Sin embargo, dada la divergencia de opiniones y la falta de una tradición clara y continua que considere al aborto como un homicidio, es imposible formular una declaración infalible al respecto. Es por ello que los pronunciamientos pontificios y las leyes canónicas que prohíben la práctica del aborto no forman parte de las declaraciones papales que los fieles consideran como infalibles.
A pesar de la fuerte oposición de la jerarquía eclesiástica con respecto a la utilización de anticoncepción artificial, en Latinoamérica se ha reafirmado la separación entre las políticas públicas del Estado y los postulados de la Iglesia en lo referente al tema de planificación familiar, donde se ha visto un avance en materia de legislación y programas sobre derechos reproductivos y sexuales.
 Este no ha sido el caso con respecto al tema del aborto, donde la Iglesia continúa ejerciendo una fuerte oposición a los proyectos de ley que despenalizan esta práctica. La jerarquía eclesiástica no se ha adaptado a la realidad que viven las mujeres hoy en día, ni al hecho de que en Latinoamérica, un gran porcentaje de los creyentes católicos no está de acuerdo con respecto a los postulados de la Iglesia en cuanto al aborto. 

¿Por qué abortan las jóvenes?

Al rededor del tema del aborto se han creado muchos mitos, sobretodo en cuanto a las razones por las cuáles las jóvenes deciden interrumpir su embarazo. En el contexto colombiano y del caribe más específicamente, son muchos y muy variados los factores que intervienen a la hora de tomar dicha decisión. A continuación, se ha dividido en 3 grandes grupos.

Económico: Este es uno de los factores, que si bien no son determinantes, si influyen a la hora de decidir si continuar o no con un embarazo, puesto que, al momento de tener conocimiento del estad de embarazo en la mente de la joven se hace la pregunta ¿Cómo lo voy a mantener? puesto que en la mayoría de los casos, las jóvenes aún son menores de edad y aún dependen económicamente de sus padres. Como lo afirma Miguel Ángel Miranda, catedrático de la Universidad de Malaga: "La actividad económica y las formas de propiedad vigentes en cada sociedad van conformando la actividad cultural a largo plazo, al igual que las diferentes manifestaciones de la conciencia social, entre ellas la moral, la ideología, la psicología social, la religión y el sistema de valores que actúan como reguladores de la conducta de las personas y de las decisiones sociales" así, el factor económico-social juega un papel modelador de la moral, que en últimas termina jugando un papel fundamental a la hora de tomar una desición.
 Así mismo, también se tiene el hecho de pensar que su proyecto de vida se verá afectado (necesidad de suspender los estudios e iniciar a producir dinero) por lo que los ingresos que aspiraba a tener, se verán truncados por la necesidad de suspender los estudios.

Sociales: Cuando una jóven queda en embarazo, se ve sometida a multiples presiones por parte de su entorno social. En primera instancia, la mayoría de las veces se inicia con la frase "mis papás me van a matar". La familia juega un papel fundamental a la hora de tomar dicha decisión, puesto que se convierte en el núcleo más cercano a la jóven y al pensar que no se tendrá un apoyo por parte de los padres contribuye a gestar la idea de un aborto.
También hace parte de este grupo la presión social en general, es decir, los comentarios de su grupo social con respecto a estar en estado de embarazo, es decir ¿Qué dirán mis amigas? ¿Qué dirá la gente?
Por otro lado está el patrón de belleza que se ha creado en la sociedad, el pensar que se perderá la figura con el embarazo y que subirá de peso entre otros, e incluso se podría decir que influye la presión que se ejerce a sí misma sobre su papel en el entorno social, ya no sólo será una adolescente, también será una madre, lo que significaría dejar de lado muchas de las libertades que se tiene cuando no se tiene hijos.

Culturales: En los temas sociales no se puede dejar de lado el contexto en el que se desarrollan los fenómenos sociales. Para el caso puntual del aborto, tenemos que vivimos en una cultura en la que el sexo es un tema tabú, lo que genera desinformación por parte de los jóvenes. A los jóvenes les da vergüenza hablar de sexo con sus padres y las clases de educación sexual son muy pobres y enfocadas a los métodos de protección y a las enfermedades de transmisión sexual, pero no le enseñan a los jóvenes cómo pueden acceder a esos métodos, no les enseñan a usarlos, no les enseñan que tienen derechos ni cómo exigirlos, no les enseñan cuándo es adecuado iniciar su vida sexual ni en qué condiciones hacerlo (Tener una pareja estable, estabilidad económica, madurez, amor...) y todo esto conlleva a que los jóvenes experimenten por sí mismos, que no se protejan adecuadamente y que termine en un embarazo que no sabrán manejar.



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